La situación puede cambiar si los empresarios acceden a reabrir la negociación paritaria en todos los sectores. Hablan de pérdidas salariales de hasta un 17%.

Un informe realizado por el Observatorio del Derecho Social de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA Autónoma) reveló que si no existe una reapertura de las paritarias, la caída en los salarios será la más importante desde la crisis de 2002.

Esa es la conclusión a la que arribaron los especialistas tras analizar los acuerdos paritarios vigentes y aplicados entre enero y octubre de este año, con los números oficiales de inflación publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), que reportó en septiembre una inflación del 32,5% para los primeros nueve meses del año y del 40,5% para los últimos doce meses.

No obstante, para hacer su análisis el Observatorio incluyó los aumentos salariales ya previstos para los próximos meses y la inflación estimada en el relevamiento de expectativas de mercado que hace el Banco Central.

Sobre la base de esos datos, el Observatorio indicó que los trabajadores de la alimentación han perdido hasta el momento el 17,3% de su poder adquisitivo y los del Sistema Nacional de Empleo Público, un 17,2%.

A su vez, los trabajadores del transporte automotor de cargas registran una caída del salario del 15,2%; textiles, 15%; industria metalúrgica, 13,8%; construcción, 12,7%; entidades Deportivas y Civiles, 12,3%.

Otros sectores como el de la sanidad observan pérdidas de salarios del 11,3%; comercio, del 10,1%; aunque hay escenarios peores, como el de los trabajadores de prensa escrita en Capital Federal (Utpba), que registran una caída real de 21,8 puntos porcentuales sólo en 2018.

Si la comparación se realiza con el cuarto trimestre de 2015, los mayores retrocesos son en la industria textil y en la administración pública nacional, con caídas del 25% en términos reales, mientras que comercio y sanidad vuelven a registrar las menores caídas, en torno al 13%.

Aquí también se destaca la evolución de algunas actividades como transporte automotor de cargas (camioneros) e industria metalúrgica (UOM), que registran caídas acumuladas en tres años cercanas al 20%.

En todos los casos, de no mediar una reapertura generalizada de las negociaciones salariales, el retroceso de los ingresos de los trabajadores y las trabajadoras durante el 2018 será el más importante desde la crisis de 2002.

 

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