Mientras que en enero ya marcó un 2,5 por ciento, los nuevos tarifazos de luz y transporte impactarán en la economía y se especula con que toque el 4 por ciento a fines de mes. El año pasado, hubo una inflación anual de 47,6%, la más alta desde 1991.

Mientras la inflación de 2018 todavía golpea al bolsillo de la población, luego de que cerrara con un 47,6 por ciento anual y representando la inflación más alta desde 1991, enero y febrero ya se muestran como meses complicados y la escalada inflacionaria, no cesa

En enero cerró con una suba cercana al 2,5 por ciento, mientras que los nuevos tarifazos anunciados para este mes la proyectan aproximadamente en un 3%, según varios economistas.

Mientras que el gobierno confía en que la suba de los precios cese un poco recién en el segundo semestre, luego de que se frene un poco los aumentos de tarifas y el ajuste programado debido a las elecciones, lo cierto es que también en 2018 el gobierno de Mauricio Macri prometió un alivio en la economía, que nunca llegó.

Por eso, varios economistas consideran que para este año, la inflación podría ser superior al 34 por ciento, algo que al comienzo de 2018 se subestimaba.

El efecto de los nuevos tarifazos en luz, transporte, garrafa social y prepagas sería una de las claves de que en los primeros dos meses del año, uno de los dramas más presentes en la cotidianeidad argentina, siga generando dolor de cabeza.

FUENTE: Infocielo.