Por Graciela Sfeir

Alzheimer, le tememos hasta pronunciar esta palabra pero con unos pocos ejercicios para activar el cerebro (“Gimnasia para el cerebro”) podemos estimular nuestras células y nuestra cabecita. Solo con cambiar de mano al cepillar los dientes, estimulamos nuestro cerebro y salimos de la rutina de hacerlo con la mano más hábil, nos tendremos que concentrar para lograrlo y nos será más difícil que de costumbre pero es un ejercicio que nos entrena y hace trabajar el lado derecho de nuestro cerebro.

Se ha descubierto que nuestra materia gris tiene la capacidad de crecer y formar nuevas conexiones en el transcurso de nuestra vida, lo que antes se creía que neurona perdida no se recuperaba queda abolido. Para tener un cerebro ágil y jovial hay que ejercitarlo según el descubrimiento que han dado en llamar Neuróbiotica, es el ejercicio neuronal. Es necesario romper con las rutinas. Por ejemplo: cambiar de recorrido al ir a trabajar, o al llevar a nuestros hijos a la escuela, o cortar la carne con la otra mano, o cepillarse los dientes con la mano menos hábil. El ejercicio hace al órgano, cuanto más ejercitemos al cerebro, más sano estará.

Cuando hemos automatizado los movimientos, saldrán mucho más limpios y prolijos, pero esto termina por limitar al cerebro. Encontremos día a día un camino nuevo. Nuevos desafíos para que él deba trabajar y pensar las soluciones que correspondan para salir adelante. La Neuróbiotica nos obliga a que el cerebro deba trabajar y concentrarse en determinadas tareas que antes hacíamos de memoria. Usted preguntará que ejercicios puede hacer para ayudar a su cerebro a mantenerse activamente joven, aquí le doy algunos consejos útiles y usted irá
encontrando paso a paso otros que le resultarán beneficiosos:

• Intente vestirse con los ojos tapados o cerrados, juegue al gallito ciego, se acuerda?

• Camine y recorra su casa de igual manera, o mejor aún hágalo de espaldas, camine hacia atrás.

• Lea una revista o libro poniéndolo al revés o frente a un espejo.

• Cambie su reloj pulsera al otro brazo y verá cuantas veces recurrirá al brazo acostumbrado a usarlo.

• Use los cubiertos al revés, el cuchillo en la mano contraria a la que está acostumbrado. Cambie su recorrido al trabajo.

• Intente escribir con su mano menos hábil o dibujar.

• Cambie el Mouse y úselo con la otra mano.

No desista, no es fácil, intente y siga intentando. Esto le dará un trabajo adicional a su cerebro, esa carga adicional es el ejercicio útil para él. Rompa las rutinas, haga crucigramas, sopas de letras. La memoria se ejercita, trate de recordar algún poema, intente aprender de memoria alguna poesía…estudie otro idioma.

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