Por Graciela Sfeir 

Profesora de Educación Física – Periodista

 

Es evidente que el ejercicio físico en cualquiera de sus actividades: gimnasia, deporte, natación, caminatas etc… son factores que van de la mano con la calidad de vida. Como consecuencia nos otorgan buena salud llevando a un gran bienestar en la persona. Está comprobado científicamente que el movimiento… es salud!

Fortifica los huesos, crea anticuerpos, regenera células más rápidamente y mantiene la salud mental en eje, desplazando la depresión. Previene enfermedades, calma el dolor, ayuda al buen descanso, lo que produce
mejor Calidad de Vida. Es por esto que debemos generar una buena y completa actividad física a edades
tempranas. Fomentar este hábito en los niños para que continúen en su adolescencia y adultez. Que sea un estilo de vida. Y que no se abandone el ejercicio al finalizar su escuela primaria o secundaria.

Por ello se llama Educación Física, es Educar al Físico para…… para conocer sus límites, para conocer hasta donde es capaz de… de pegar un salto para sortear un charco… hasta donde es capaz de… levantar la pierna para subir un escalón más alto de lo común…hasta donde es capaz de… utilizar su fuerza para abrir un frasco de mermeladas o
desenroscar la tapita de la gaseosa, o levantar la fuente de comida para llevar a la mesa…. Esto también modera el carácter, lo controla y contiene. Además cualquier actividad se debe acompañar con: – un buen desayuno, esta debe ser la principal comida del día. – Un tentempié a media mañana. – Almuerzo moderado, sobre todo si continúa con su trabajo después de los alimentos. Es aconsejable una siesta o reposo de 20 minutos, para retomar las tareas luego del almuerzo. – Una colación a media tarde. – Merienda Cena liviana, y caminata.

No es aconsejable ir a dormir inmediatamente luego de la comida nocturna.
Duerma al menos 8 horas seguidas. No olvide que el sueño nocturno tiene distintos estadios. Si este descanso se corta, el sueño no será reparador, no se descansa como es debido y al otro día no rendirá como debiera. Mímese, duerma más. ¡Dese un gustito!. Usted lo merece.

Sabemos que somos capaces de transformar nuestra biología mediante lo que pensamos y lo que sentimos.
Nuestras células están permanentemente monitoreando nuestros pensamientos y están siendo modificadas por ellos. Una depresión arrasa tu sistema inmunológico. Pero al serenarte, este se fortifica rápidamente.
La alegría y la actividad en armonía…serena… te mantienen saludable y prolongan tu vida.
El recuerdo de una situación negativa o triste libera en ti las mismas hormonas y sustancias biológicas destructivas que el estrés.

Nuestras células están continuamente procesando nuestras experiencias y metabolizándolas de acuerdo con nuestros puntos de vista. En nuestros cuerpos, la producción de neurotransmisores se modifica, el nivel de
hormonas cambia, nuestro ciclo de sueño se interrumpe, el exterior de nuestras células se pone más viscoso y más propenso a formarse diferente y hasta las lágrimas contienen elementos químicos distintos a las lágrimas de alegría.
Todo este complejo bioquímico será altamente modificado cuando estés tranquilo, y hasta el proceso de envejecimiento lograrás neutralizar día a día. No era metafórico Shakespeare cuando en la piel de Próspero, su personaje, dijo:
“Nosotros estamos hechos de la misma materia que los sueños”.

¿Queréis saber cómo está tu cuerpo hoy?. Entonces recordá lo que pensaste y sentiste ayer.
¿Queréis saber cómo estará tu cuerpo mañana?. ¡Observa tus pensamientos y emociones de hoy!.
Si abres tu corazón y tu mente evitarás que algún cirujano lo haga por ti.
Tú eres tu propia medicina y no la usas. La enfermedad viene de vos mismo y no te das cuenta.
Recordá que no somos lo que creemos ser, sino lo que pensamos y sentimos sin saberlo.

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