Bajo la dirección de Lee Samsung se convirtió en el mayor productor de smartphones y de chips electrónicos del planeta.

El presidente de Samsung Electronics, Lee Kun-hee, que convirtió al grupo surcoreano de telecomunicaciones en un gigante mundial, falleció este domingo a los 78 años, anunció esa empresa multinacional en un comunicado.

Bajo la dirección de Lee Samsung se convirtió en el mayor productor de smartphones y de chips electrónicos del planeta. El volumen de negocio global de la multinacional equivale a un quinto del Producto Interno Bruto (PIB) de Corea del Sur, lo que le convierte en un activo fundamental de la salud económica del país asiático.

Lee, conocido por su modo de vida solitario, estaba en cama desde que sufrió un accidente cardiovascular en 2014, y desde entonces pocas informaciones se habían filtrado sobre su salud, lo que rodeó su existencia de un halo de misterio hasta sus últimos días.

Hoy la empresa es también un actor mundial de primer orden en el ámbito de los semiconductores y de las pantallas LCD. Lee Kun-hee se aventuraba rara vez lejos de los altos muros de su residencia privada en el centro de Seúl, lo que le valió el apodo de “rey ermitaño”.

El vicepresidente, su hijo Lee Jae-yong, está al frente de la multinacional desde que Lee sufriera la crisis cardíaca de 2014. Lee Jae-yong fue condenado a cinco años de cárcel en 2017 tras haber sido reconocido culpable de corrupción y otros delitos relacionados con el antiguo presidente Park Geun-hye, aunque después fue absuelto de las acusaciones más graves en apelación y liberado un año después. Este caso está todavía en curso.

 

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