El Gobierno  nacional reconoció que un IFE 4 “no está descartado” a raíz del impacto económico que produjeron los 9 días de confinamiento estricto por la suba de contagios de coronavirus en plena segunda ola de la pandemia.

En ese marco, el ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, afirmó que la posibilidad de pagar un nuevo Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) “no está descartado” para mitigar los efectos económicos del “parate en la actividad informal”.

Está claro que estamos en una situación crítica en materia social y evaluamos permanentemente qué medidas de ayuda tenemos que aplicar“, señaló el funcionario nacional respecto a la posibilidad de reabrir la inscripción.

En ese sentido, Arroyo agregó que un IFE 2021 “no está descartado” pero que “de los 9 millones de personas que lo recibieron” en 2020, un tercio “volvió a la actividad, otros 3 millones tiene dificultades y el resto tiene muchas dificultades”.

De esta manera, en caso de que el Ejecutivo aplique un nuevo salvataje económico como el del año pasado, el beneficio se destinaría para un 30% menos de personas en relación al primer IFE ampliado.

Cabe destacar que, si bien no está definido el lanzamiento de un nuevo IFE, el contexto económico interno no ha sido alentador en los últimos meses. De hecho, la inflación de la Canasta Básica se ubicó en un 3,4% en abril pasado.

En sí, la inflación acumulada de 2021 superó el 17%, por lo que el Gobierno nacional, si bien no habilitó ninguna medida del alcance del IFE, sí otorgó la ampliación de la Tarjeta Alimentar, para padres con hijos hasta 14 años.

En ese aspecto, también se incorporó por las restricciones el pago de un bono de $15 mil, en abril y mayo, a los titulares de la Asignación Universal por Hijo (AUH), la Asignación por Embarazo (AUE), y a los monotributistas de las categorías A y B beneficiarios de Asignaciones Familiares, todos residentes en el AMBA

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