
Por Lionel Cia.-
Columnista de espectaculos.-
A pesar de la fama de la cantante, poco se sabe de la vida de su esposo, Jeremías Audoglio.
Pocas figuras en la Argentina han logrado mantener una carrera tan importante y ecléctica como la de Soledad Pastorutti. Es que la cantante puede llenar con facilidad estadios y festivales, como así también los principales teatros de la calle Corrientes o los del interior del país. Brillando sobre el escenario o como coach de La Voz Argentina, no hay nada que el “Tifón de Arequito” no pueda hacer y gracias a eso se convirtió en uno de los personajes más populares del país.
Sin embargo, y a pesar de esta fama, La Sole nunca dejó que su vida pública se interpusiera con la privada, poniendo a su familia en un lugar de prioridad absoluta. Y es por eso que poco se sabe de la intimidad de su círculo más cercano, como, por ejemplo, Jeremías Audoglio, su esposo
Siendo él también nacido en Arequito, la pareja se conoció cuando ambos aún estaban estudiando juntos y desde entonces han sido inseparables. Después de muchos años de relación, Soledad y Jeremías decidieron casarse. Junto fueron padres de Antonia, de 12 años de edad, y Regina que tiene 9.
La familia sigue viviendo en Arequito, alejada de los grandes programas televisivos de Buenos Aires y gracias a eso pueden mantener su privacidad, a tal punto que aún hoy existe un misterio alrededor de Jeremías.
Es que nadie sabe cuál es su trabajo. El marido de la Sole siempre aparece junto a la cantante, acompañándola en sus giras por todo el país, pero poco se sabe con exactitud del tema. Al ser preguntado por eso una vez, la cantante no dio muchos detalles, pero dejó entrever que estaría relacionado con la producción de sus espectáculos: “Es estar acá, apoyando y venir y trabajar. Es ser el primero que llega y el último en irse a la noche con el desarme”.
“Es un placer venir a trabajar así con el grupo”, contestó en otra ocasión Jeremías, para luego agregar: “Yo si no estoy en la oficina, le doy una mano a los chicos en el galpón”.