
El concejal Daniel Medina reclamó que el Municipio ordene a los inspectores municipales y al Juzgado de Faltas proceder a la intimación de la empresa ABSA, en función del artículo 68° del Código Municipal de Faltas, que dispone textualmente:
“El incumplimiento de las normas relacionadas con la prevención de enfermedades transmisibles y, en general, la falta de desinfección o destrucción de agentes transmisores serán sancionadas con multas”.
“En Coronel Rosales tenemos una verdadera crisis ambiental. Frente a esta situación no sirven las peleas políticas, sino planificar y aplicar las ordenanzas vigentes. Hace años que nosotros intentamos aprobar un proyecto para multar a ABSA por los desbordes de líquidos cloacales. Lamentablemente, el Intendente y varios concejales se opusieron a esa iniciativa que impulsamos desde Bien Común”, expresó Medina.
En ese sentido, el edil explicó que, ante la falta de avances, desde Bien Común estudiaron las normativas vigentes para encontrar herramientas legales aplicables a la deficiente prestación del servicio y que a la vez pudieran suplir al proyecto vetado:
“Encontramos este artículo plenamente vigente, que faculta al Intendente y a sus inspectores a intimar y eventualmente sancionar a quienes generen condiciones propicias para la propagación de infecciones sanitarias. Además, existen antecedentes concretos en Bahía Blanca, donde ABSA fue intimada por pérdidas cloacales y derrames en la vía pública mediante normas similares. Por lo tanto, no hay excusas: pedimos a los responsables de hacer cumplir las ordenanzas que esta vez podamos avanzar”, afirmó.
Medina también propuso que el Ejecutivo municipal habilite un sistema de denuncias vecinales para detectar y registrar las pérdidas de líquidos cloacales y agua en distintos barrios del distrito.
Finalmente, el concejal remarcó que “los desbordes cloacales reiterados y sin una respuesta adecuada generan un daño ambiental concreto, deterioran el pavimento y representan un riesgo real de propagación de enfermedades. Si bien la Autoridad del Agua tiene competencia sancionatoria sobre la empresa por su actividad comercial, eso no implica que los municipios renuncien a su facultad sancionatoria en materia ambiental, poder que surge tanto de la Ley Orgánica Municipal como de la Constitución de la Provincia de Buenos Aires”.
Desde Bien Común reclamaron una pronta respuesta de las autoridades locales, destacando que existen antecedentes claros de intimaciones municipales a ABSA, una demanda que el vecinalismo viene sosteniendo desde hace tiempo.






