
El presidente argentino, Javier Milei, ha aceptado la invitación del ex presidente estadounidense Donald Trump para unirse al Consejo de la Paz, un nuevo organismo internacional destinado a supervisar la gobernanza temporal de Gaza. La decisión ha provocado una ola de reacciones encontradas, tanto a nivel nacional como internacional, especialmente tras las declaraciones del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, quien afirmó no haber sido consultado sobre esta iniciativa.
El anuncio fue realizado por el propio Milei a través de su cuenta de Twitter, donde expresó su agradecimiento a Trump por la invitación para que Argentina se integre como Miembro Fundador del “Board of Peace”.
Críticas y Advertencias
La iniciativa de Trump, descrita en una carta a Milei como “un nuevo y audaz enfoque para la resolución de los conflictos globales”, ha sido recibida con escepticismo por analistas y líderes políticos. Expertos advierten que la participación de Argentina en este consejo podría comprometer su posición en la diplomacia internacional y afectar la capacidad del país para articular reclamos históricos, como el de las Islas Malvinas.
El exministro de Defensa Agustín Rossi criticó duramente la falta de multilateralismo en la propuesta de Trump, señalando la ausencia de una coordinación adecuada con actores clave en la región.
Composición y Objetivos del Consejo
El Consejo de la Paz estará compuesto por un comité de tecnócratas palestinos y contará con supervisión internacional. Además de Javier Milei, el consejo incluye figuras como:
- Donald Trump (Presidente)
- Marco Rubio (Secretario de Estado de Estados Unidos)
- Tony Blair (Ex Primer Ministro Británico)
- Steve Witkoff (Negociador Especial de Trump)
- Jared Kushner (Yerno de Trump)
- Mark Carney (Primer Ministro de Canadá)
- Recep Tayyip Erdogan (Presidente de Turquía)
- Abdel Fattah al-Sisi (Presidente de Egipto)
- Santiago Peña (Presidente de Paraguay)
Entre los objetivos del Consejo se encuentran el fortalecimiento de la capacidad de gobernanza, la mejora de las relaciones regionales, la reconstrucción de Gaza, la atracción de inversiones y la movilización de capital. La invitación se extendió a líderes de unos 60 países, incluyendo al presidente brasileño Lula Da Silva, aunque aún se esperan respuestas.
La decisión de Milei ha abierto un intenso debate sobre la legitimidad y los verdaderos objetivos del Consejo de la Paz, así como sobre el impacto que tendrá en la política exterior argentina.



