
Tras la reunión mantenida ayer con el intendente Rodrigo Aristimuño, representantes de las empresas de transporte local y la UTA, el delegado de los choferes de las compañías locales, Juan Carlos Íbalo, expresó su descontento con los resultados del encuentro. “La situación sigue igual”, aseguró Íbalo, indicando que la reunión no cumplió con las expectativas de los trabajadores.
A pesar del compromiso del jefe comunal de interceder ante el gobernador para solicitar mayores subsidios a las empresas, Íbalo manifestó su frustración. “No fue como esperaba. Buscábamos una solución que nos dieran desde el Municipio. Mi expectativa era que el intendente se involucrara más en el transporte”, afirmó.
El delegado de los choferes describió la difícil situación que atraviesa el sector, señalando la imposibilidad de renovar las unidades debido a la crisis económica. “Hoy no se puede renovar ninguna unidad. Piensan que aumentando un poco el boleto vas a traer una unidad nueva, pero la situación económica es cada vez peor”, explicó.
Íbalo también destacó que las empresas priorizan el pago de los salarios de los trabajadores, lo que agrava aún más la situación. “La empresa prioriza llegar a fin de mes y pagar sueldo a los trabajadores”, indicó.
En relación a la Compañía Puntaltense S.A., Íbalo comentó que los nuevos propietarios, provenientes de Bahía Blanca, llegaron con expectativas diferentes. Hizo referencia a la intención original del grupo inversor de adquirir también la Compañía Belgrano. “Todos sabemos que no da para dos empresas, tiene que ser una sola empresa”, opinó el chofer.
Finalmente, Íbalo resaltó la unidad entre los choferes de ambas compañías y expresó su deseo de que la situación se resuelva de manera favorable para todos. “Los choferes de las dos empresas estamos unidos. Ojalá, por el bien de todos, esto llegue a un buen término”, concluyó.





