
En la Primera Sesión Extraordinaria del Honorable Concejo Deliberante de Coronel Rosales, fue aprobado por unanimidad el proyecto de Comunicación presentado por la concejal Natalia García Luna, presidente del Bloque PRO, a los fines de solicitar una copia del estudio técnico “Análisis de la calidad del agua subterránea y riesgo de contaminación en la provincia de Buenos Aires”, con especial foco en los datos correspondientes al partido de Coronel Rosales. Asimismo, se dirige a la Empresa ABSA, oficina local, y a la oficina central de La Plata, a fin de que remita un informe que incluya los niveles de arsénico detectados en red y pozos, los sectores donde los valores resulten elevados o cercanos al máximo permitido, la metodología y frecuencia de los análisis realizados, las obras previstas o en ejecución para reducir la presencia del contaminante, las medidas preventivas destinadas a poblaciones de riesgo y la difusión pública de los resultados.
“La iniciativa surge a partir de la ausencia total de datos oficiales sobre Coronel Rosales en los relevamientos provinciales vinculados a la calidad del agua, lo que nos impide conocer cuál es la situación real del recurso hídrico que consume nuestra comunidad”, explicó García Luna.
Y continuó, “Sin medición disponible resulta imposible conocer si el agua suministrada a la población se encuentra dentro de los valores permitidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Código Alimentario Argentino (CAA)”.
“Según estudios científicos, el arsénico es un contaminante de origen natual, y su exposición prolongada en el agua de consumo puede generar efectos graves en la salud, que no se manifiestan de manera inmediata sino de forma acumulativa. Por eso resulta fundamental conocer los niveles reales presentes en el distrito, ya que incluso concentraciones levemente superiores a las recomendadas pueden provocar daños a largo plazo, especialmente en niños, embarazadas y personas con patologías previas”, argumentó la edil.
En este sentido, García Luna aclaró que el proyecto “no busca generar alarma, sino contar con información pública y objetiva que permita conocer la situación real del agua en el distrito”.
En la misma línea, la concejal sostuvo que “cuando se trata de salud pública, la ausencia de datos oficiales impide anticiparse a posibles riesgos y planificar políticas preventivas”, y remarcó que “el acceso a la información ambiental es un derecho que el Estado debe garantizar”.
“Disponer de información científica y verificable es una condición indispensable para proteger la salud de los vecinos y asegurar que el agua de consumo cumpla con los parámetros fijados por la Organización Mundial de la Salud y el Código Alimentario Argentino”, finalizó la presidente del bloque PRO.



