
El ministro de Gobierno de la provincia de Buenos Aires, Carlos Bianco, respondió con cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) a las declaraciones del presidente Javier Milei, quien en un reciente mensaje en redes sociales había resaltado que los restaurantes y espacios de esparcimiento se encuentran llenos como señal de mejora económica. El funcionario provincial advirtió que, lejos de una recuperación, los ingresos de los trabajadores sufren un deterioro sostenido y se han perdido cientos de miles de puestos de trabajo desde el inicio de la actual gestión.
Según los datos que Bianco presentó y que corresponden a informes públicos del organismo estadístico, el poder adquisitivo de los salarios acumula siete meses consecutivos de caída real, es decir, por debajo del ritmo de la inflación. El funcionario detalló que, en el caso del sector privado registrado —el que cuenta con todos los beneficios laborales y aportes—, la pérdida de capacidad de compra alcanza el 5% desde noviembre de 2023, mes en que asumió la presidencia Javier Milei.
“Que haya gente que puede ir a comer afuera no significa que la economía le vaya bien a todos. Los números del INDEC son claros y no dejan lugar a dudas: la mayoría de los trabajadores ve cómo su sueldo alcanza para menos mes a mes”, señaló Bianco en su declaración pública, en la que también criticó la interpretación del presidente sobre la actividad comercial.
Además de la evolución de los ingresos, el ministro bonaerense hizo referencia a las cifras de empleo. Según su análisis de los registros oficiales, desde finales de 2023 hasta la actualidad han desaparecido alrededor de 500.000 puestos de trabajo en todo el país. La caída, explicó, se da tanto en empleos formales como informales, y golpea con mayor fuerza a sectores como la industria, la construcción y los servicios vinculados al comercio minorista.
Para sustentar su postura, Bianco también citó los índices de inflación difundidos por el INDEC, que siguen en niveles altos y erosionan cualquier ajuste salarial que se haya acordado en paritarias o establecido por el Gobierno. “Cada aumento que se otorga queda atrás en pocas semanas por el ritmo de aumento de precios. No hay recuperación si lo que ganan los trabajadores no logra seguir el paso de lo que cuesta vivir”, agregó.
Las palabras del ministro generaron inmediata respuesta desde el entorno presidencial, aunque hasta el cierre de esta nota no hubo una declaración oficial. El debate refleja la brecha entre dos visiones contrapuestas sobre la marcha de la economía: mientras el Gobierno destaca indicadores que considera positivos como el movimiento en espacios de consumo, desde la provincia de Buenos Aires y otros sectores de la oposición se ponen el foco en la pérdida de ingresos y la destrucción de empleo como los problemas centrales que enfrenta la mayoría de la población.
Por su parte, organizaciones sindicales y centros de estudios económicos independientes coincidieron con los datos expuestos por Bianco. En un comunicado conjunto, señalaron que “la caída real de los salarios es un fenómeno que afecta a más del 70% de los trabajadores y que la reducción de puestos laborales complica aún más la situación de los hogares argentinos”.
El INDEC tiene previsto publicar nuevos informes sobre empleo, salarios e inflación en las próximas semanas, cifras que se esperan como clave para profundizar este debate sobre el impacto de las políticas económicas en la calidad de vida de la población.



