
El Poder Ejecutivo nacional decidió modificar nuevamente el cronograma establecido en el Decreto 617/2025 y dispuso diferir hasta el 1 de julio de 2026 la entrada en vigencia total de los incrementos pendientes en los impuestos a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono, una medida que busca evitar mayores presiones sobre los precios y sostener la actividad económica.
Mediante una nueva norma publicada en el Boletín Oficial, el Gobierno ajustó las fechas que ya habían sido prorrogadas en ocasiones anteriores, postergando la aplicación completa de las actualizaciones acumuladas correspondientes a los años 2024 y 2025, que debían entrar en vigor en etapas previas y ahora quedan reprogramadas para dentro de un mes.
La decisión alcanza a la nafta sin plomo, nafta virgen y gasoil, y mantiene por más tiempo los montos impositivos vigentes, con el fin de que el impacto no se traslade de inmediato al valor final en las estaciones de servicio, en un contexto de variaciones en los precios internacionales del petróleo y de esfuerzos por contener la evolución de la inflación.
El Decreto 617/2025 había establecido originalmente un esquema escalonado de aumentos, pero sucesivas prórrogas —la última anunciada hoy— fueron modificando los plazos, siempre bajo el argumento de proteger el poder adquisitivo de los consumidores y dar previsibilidad al sector de transporte y logística, actividades muy sensibles al costo de los combustibles.
Según explicaron fuentes oficiales, la medida responde también a la necesidad de continuar equilibrando las cuentas públicas sin generar ajustes bruscos que afecten el nivel de actividad, y se enmarca en la política de ir implementando las actualizaciones tributarias de forma gradual, evaluando permanentemente la evolución de las variables económicas y del mercado energético.
Hasta el 30 de junio se mantendrá entonces el régimen actual, y recién a partir del primer día de julio se aplicarán plenamente los incrementos que estaban pendientes, lo que podría traducirse en ajustes en los precios en surtidores, aunque el Gobierno señaló que seguirá monitoreando la situación para introducir cambios si fuera necesario.




