
El Gobierno de la provincia de Buenos Aires convocó oficialmente a los gremios docentes y estatales para reanudar las negociaciones paritarias el próximo jueves 11 de junio, en la sede del Ministerio de Trabajo en La Plata. La reunión se desarrollará en simultáneo con la difusión por parte del INDEC del Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente a mayo, el dato central que marcará toda la discusión salarial de este semestre.
La convocatoria alcanza a todas las entidades representativas de ambos sectores; entre ellas, UPCN Buenos Aires fue especialmente citada a integrar la mesa de discusión docente, en un gesto que reafirma la participación conjunta de las organizaciones sindicales en ambas negociaciones.
Según confirmaron fuentes oficiales, la reapertura estaba prevista en los acuerdos firmados en marzo pasado, que establecieron aumentos acumulados del 9% para el primer cuatrimestre, y una cláusula de revisión obligatoria ante desvíos significativos de la inflación. Hasta abril, el índice acumulado ya había superado ese porcentaje, lo que coloca a los gremios en posición de exigir recuperar el poder adquisitivo perdido.
“Es la fecha elegida deliberadamente: queremos negociar con la cifra oficial en la mano, sin estimaciones ni proyecciones”, explicaron desde la cartera económica provincial. El IPC de mayo será el termómetro definitivo: definirá si la oferta del Ejecutivo se ajusta, cuánto será el aumento y si se incluirán cláusulas de actualización automática o nuevas revisiones en lo que resta del año.
Desde los sindicatos, la postura es clara. “Venimos reclamando que lo acordado en marzo ya quedó atrás. Conoceremos la inflación de mayo el mismo día de la reunión, y ese número será nuestro piso: no vamos a aceptar nada que no recupere lo perdido y proteja los salarios hasta fin de año”, advirtieron referentes de UPCN y del Frente de Unidad Docente Bonaerense.
La definición no es solo económica, sino también práctica: cualquier incremento que se acuerde antes del 15 de junio podrá incluirse en el cálculo del medio aguinaldo, que se paga a fin de mes. Si se demora más allá de esa fecha, el impacto salarial recién se verá en los haberes de agosto, con pérdida directa para los trabajadores.
El escenario es complejo: la provincia debe equilibrar las demandas salariales con sus cuentas fiscales, mientras la inflación sigue siendo la variable más inestable de la economía. El 11 de junio, en La Plata, números y reclamos se encontrarán para definir cuánto ganarán más de 600.000 personas que trabajan en la educación y la administración pública bonaerense hasta diciembre.





