
La Asociación de Maestros y Profesionales de la Provincia de Buenos Aires (AMPBA) confirmó este martes un nuevo paro docente para el próximo 11 de junio, una medida de fuerza que coincide con la reapertura de las negociaciones paritarias entre el gremio y el Gobierno bonaerense, encabezado por el gobernador Axel Kicillof. El reclamo central es la fijación de un salario mínimo de 3 millones de pesos, una cifra que los educadores consideran indispensable para equiparar sus ingresos al costo de vida actual.
En un comunicado oficial, la conducción de la AMPBA explicó que los haberes que perciben actualmente los docentes están “muy por debajo del valor de la canasta familiar”, lo que impide cubrir necesidades básicas como alimentación, vivienda, salud y educación para sus familias. Según datos presentados por la organización gremial, el valor de la canasta familiar en la provincia ronda los 3,2 millones de pesos mensuales, mientras que el salario mínimo docente actual se sitúa en alrededor de 1,8 millones de pesos, una brecha que se amplió en los últimos meses por la evolución de los precios.
“Ya no se trata de un ajuste incremental, sino de recuperar el valor real del salario y garantizar que la docencia no sea una profesión que empobrece a quienes la ejercen”, señaló la secretaria general de la AMPBA en la presentación de la medida. “Hemos mantenido conversaciones previas, pero las propuestas del gobierno no alcanzan para acercarnos siquiera a lo que necesitamos para vivir dignamente”, agregó.
La huelga del 11 de junio afectará a todos los niveles educativos —inicial, primario, secundario, técnico y superior— en toda la geografía bonaerense. El gremio advirtió que, si en la paritaria del miércoles no hay avances concretos y una respuesta favorable a su reclamo principal, se evaluarán nuevas medidas de fuerza, incluidas jornadas de protesta y movilizaciones en la capital provincial y en distritos del interior.
Por su parte, desde el Ministerio de Educación de la Provincia de Buenos Aires salieron a responder a la medida. Fuentes oficiales indicaron que “el gobierno está comprometido con mantener el poder adquisitivo de los trabajadores de la educación” y que presentará una propuesta que tiene en cuenta la situación fiscal de la provincia y el contexto económico general. También señalaron que la paralización de actividades afecta el derecho a la educación de más de 4 millones de alumnos y alumnas, y llamaron a la AMPBA a retomar el diálogo sin medidas de fuerza.
Este conflicto se suma a una serie de tensiones que se registraron en las paritarias de sectores públicos en lo que va del año, marcadas por la disparidad entre los incrementos salariales ofrecidos por las administraciones y la evolución de los precios. Para el gobierno de Kicillof, el reclamo docente representa un nuevo desafío en el manejo de las relaciones laborales, en un momento en que también negocia con otros gremios estatales y debe equilibrar las demandas sectoriales con las restricciones presupuestarias.
Mientras tanto, familias y comunidades educativas siguen con atención el desarrollo de la paritaria del miércoles, a la espera de que se logre un acuerdo que evite la prolongación de las medidas de fuerza y garantice tanto condiciones dignas de trabajo para los docentes como el normal desarrollo del ciclo escolar.




