
A pocos días del estreno mundialista, la Selección Argentina sigue sin tener definido su esquema defensivo. Lionel Scaloni mantiene abierta la gran duda: ¿línea de tres o de cuatro defensores? La decisión se conocerá recién este martes por la noche, cuando la Albiceleste salte al campo en el Arrowhead Stadium para enfrentar a Argelia, su primer rival en el Grupo J de la Copa del Mundo 2026.
El interrogante nació y creció por una baja sensible: Nicolás Tagliafico, titular indiscutible en el lateral izquierdo, sufrió un desgarro de grado 1 y se perderá al menos los dos primeros partidos del torneo. Su ausencia obligó al cuerpo técnico a reacomodar piezas y evaluar dos caminos tácticos distintos, con consecuencias en toda la estructura del equipo.
Dos esquemas, dos perfiles
Si Scaloni elige mantener la tradicional línea de cuatro, el esquema sería el clásico 4-3-3. En este caso, la defensa estaría integrada por Nahuel Molina (derecha), Cristian Romero y Nicolás Otamendi o Lisandro Martínez como centrales, y Facundo Medina ocupando el lugar vacante por izquierda. Medina, defensor central de origen, ha mostrado solidez y capacidad de proyección en esa banda, aunque no es su posición natural. Esta opción daría mayor equilibrio, cobertura ancha y seguridad en las marcas, ideal para enfrentar la velocidad y transiciones rápidas que caracterizan al equipo argelino.
La otra alternativa es pasar a línea de tres, transformando el sistema en un 3-4-3. Aquí entrarían como centrales Romero, Otamendi y Lisandro Martínez, con dos carrileros que cumplen doble función: Nahuel Molina por derecha y Nicolás González o el propio Medina por izquierda. Esta variante busca ganar presencia en el medio campo, sumar hombres para la recuperación y dar más apoyo a los atacantes, pero deja espacios más amplios que deben ser cubiertos con movimientos constantes y velocidad. La ventaja: aprovecha mejor la versatilidad de varios jugadores del plantel.
«Lo hemos probado en entrenamientos y en amistosos. No hay una decisión tomada todavía. Todo depende de cómo veamos al rival y de las condiciones de nuestros jugadores en las últimas prácticas», explicó Scaloni en la conferencia de prensa, sin revelar sus cartas. «Ambas formaciones nos sirven, ambas nos dan cosas distintas. Lo importante es que el equipo entienda lo que tiene que hacer».
Piezas seguras y competencias
Más allá de la duda defensiva, hay nombres confirmados: Emiliano «Dibu» Martínez será el arquero; Cristian Romero es fijo como eje de la zaga, ya totalmente recuperado de sus molestias físicas; y Lionel Messi liderará el ataque, acompañado por Julián Álvarez o Lautaro Martínez, que también pelean por un puesto de titular. En el medio, Rodrigo de Paul, Enzo Fernández y Alexis Mac Allister son los principales candidatos, aunque también se evalúa incluir a Exequiel Palacios o Thiago Almada según el esquema elegido.
Argelia llega como un rival incómodo: rápido, físico y con experiencia internacional. Para Scaloni, la elección no es solo táctica, sino estratégica: se trata de encontrar la mejor forma de neutralizar sus virtudes y potenciar las propias de Argentina, que defiende el título mundial conseguido en Qatar 2022.
La definición final
Este lunes y martes, en las dos últimas prácticas antes del partido, se verá la disposición definitiva. El entrenador probará ambos sistemas, medirá el rendimiento de cada jugador y tomará la decisión definitiva pocas horas antes del encuentro.
El estadio ya espera. El país entero también. Y la gran pregunta sigue flotando: ¿veremos a la Argentina con línea de tres o de cuatro? La respuesta llegará este martes por la noche, cuando arranque el camino hacia la defensa de la corona mundial.





