
A partir de los primeros días de septiembre comenzará el plazo para el traslado de los presos del penal de Villa Devoto a la nueva cárcel de Marcos Paz. Si bien todavía falta resolver cuestiones operativas y de funcionamiento, desde el mes próximo estarían en condiciones de ser habilitados los módulos iniciales.
El nuevo penal de Marcos Paz tendrá capacidad para alojar a 2200 detenidos. De esos 2200 internos, 1500 corresponden a la actual población de la cárcel de Villa Devoto. Mientras que las 700 plazas restantes se completarán con presos alojados en alcaldías y comisarías porteñas.
Este traslado de 700 internos aliviaría la situación de las seccionales y alcaldías de la ciudad; actualmente hay más de 2000 presos alojados en esas dependencias y, de acuerdo con la jurisdicción de los delitos por los que fueron procesados, la mayoría debería estar detenida en cárceles federales.
A principios de este año, los gobiernos nacional y porteño firmaron un “acta de entendimiento” donde se estableció que la Ciudad entregaría durante el primer cuatrimestre de este año la nueva cárcel federal que está construyendo en Marcos Paz y que será traspasada a la órbita de la Nación.
“El acuerdo contempla la posibilidad de ampliar las plazas de alojamiento en el Servicio Penitenciario Federal mediante la instalación de espacios modulares dentro de los predios del Complejo Penitenciario Federal IV y de la Unidad 19, en Ezeiza, destinados al alojamiento permanente de hasta 400 detenidos”, explicaron fuentes del gobierno porteño.
El nuevo penal de Marcos Paz fue proyectado como parte de un acuerdo entre la Nación y la Ciudad en 2018, pero la construcción se había paralizado en 2020, cuando el presidente era Alberto Fernández y Horacio Rodríguez Larreta era el jefe de gobierno porteño.
Una vez que no queden detenidos en el penal de Villa Devoto, la última cárcel federal en territorio porteño, el predio será urbanizado, con obligación de que tenga espacios verdes y un sector destinado a la memoria por la masacre del Pabellón N° 7, ocurrida en 1978, donde murieron 65 internos en un incendio.
Otra medida que servirá para descomprimir a las comisarías porteñas será la inauguración de la Alcaldía General de la Ciudad. El nuevo centro de detención comenzará a recibir acusados por delitos cometidos en el territorio porteño a partir de enero próximo.
A principios de junio, el gobierno porteño abrió la primera convocatoria de postulantes a integrar el nuevo Servicio Penitenciario de la Ciudad, destinado a la custodia de los detenidos bajo jurisdicción porteña.
Fuente: La Nación



