
Por Juan Ferreyra (PI)
La inexistencia de un proyecto nacional soberano, de políticas que resguarden el principio de autodeterminación del país y de no injerencia en asuntos internos de otros , màs el lesivo alineamiento incondicional con potencias imperiales conducen inequívocamente a la administración de Milei a la renuncia de nuestros derechos sobre las Islas Malvinas y del Atlàntico Sur, el sector antàrtico y la cesiòn de nuestro mar territorial , entre otros aspectos guiados por el desmantelamiento de nuestra Defensa Nacional pergeñado por intereses extranjeros y sus socios internos.
Es palpable la ejecución serial del plan de destrucción de soberanìa y Estado , la entrega incontrolable e insostenible de recursos naturales mediante la explotación básicamente extractivista , la cesiòn de nuestros puertos y vìas navegables , la toma permanente de endeudamiento externo , el desaliento y quiebre de la industria nacional , la contracción del consumo y dolorosa crisis hambreadora de sectores sociales bajos y medios populares, burlada por hechos de corrupción relacionados con el mismo Presidente , su hermana , los Adorni , Caputo, Bausili , Pettobello y compañìa .-
A ello debe sumarse , el evidente y progresivo achicamiento presupuestario en el ámbito de nuestras Fuerzas Armadas, la escala salarial paupérrima del personal civil y militar , la clausura o pretendida reestructuraciòn de bases militares esenciales para la defensa de la integridad territorial y formación de cuadros especializados en disciplinas necesarias para la etapa ; que ,en los hechos , constituyen maniobras concretas de vaciamiento de la capacidad operativa de nuestras armas , lo que se potencia y nos interpela en el marco del actual escenario internacional de tensiones , pujas y guerras en sectores estratégicos del mundo.-
Hace décadas sostenìa , con toda razón, Arturo Jauretche frente a la injerencia de EE.UU en el golpe de Estado de 1955 y la política interna argentina , que “La reestructuración de las fuerzas armadas , por razones de política Mundial , y no de POLÌTICA NACIONAL, estaba desde el principio en el plan general ; su objetivo inmediato es romper todas las resistencias que dentro de esas instituciones se oponen a la política de sometimiento ; el mediato , completar en su ámbito la condición apendicular del país, ya lograda en economìa, quitándoles por un lado toda posibilidad de intervenir contra la misma , y debilitándola, por el otro , en su finalidad objetiva de defensa de las fronteras. Asì podremos ser presionados con amenazas, como lo fuimos cada vez que ella se debilitò…” (Arturo Jauretche , en “Ejèrcito y Polìtica” , Peña Lillo editor, Bs.As. 1958) .-
Paradògicamente , hace escasas semanas , un coherente y objetivo Almirante de la Armada ex Jefe del Estado Mayor Conjunto , publicò en su nota “La decadencia y el desarme de la Armada” , entre muchas cuestiones de interés, que : “El país y la Armada asiste a un proceso silencioso pero terminal : la demolición programada de su poder naval. Suponemos que fue ordenado por el poder político y vaya uno a saber si también intervino la influencia de algún otro poder que …alguna idea tenemos”
Entre otras preocupaciones audibles , el Almirante Jorge Enrico advirtió “ la cúpula naval renuncia al coraje del mando, eligiendo administrar la sumisiòn burocrática antes que plantarse en defensa de la Patria”. En relación a los aviones P-3 Orion , sin perjuicio de su utilidad parcial, los calificò como “ radares volantes sin armamento” . Asimismo , alertò sobre “La ficción de los Patrulleros Oceànicos… (por) pretender custodiar un millón de km2 con cuatro patrulleros” , denunciò como lo màs grave “ el colapso del capital humano y el cierre de Punta Indio” y subrayò “la responsabilidad del mando: decir SÌ para llegar a las estrellas” .-
Señalando con realismo que “la soberanìa no se defiende con discursos y explicaciones” ya que con la reestructuración anunciada “la Armada se queda con capacidad de ‘ver’, pero casi nula capacidad de ‘golpear’ o ‘disuadir’…” porque “Se pasa de un esquema aeronaval de combate … a una fuerza de monitoreo costero” ; graficando que “aceptar la entrega de las capacidades aeronavales y de combate en el mar es convalidar que la soberanìa argentina termina en la rompiente de la costa” .-
De tal forma , los rosaleños y los poderes municipales dadas nuestras características geopolíticas , portuarias , la actividad económica y existencia del mayor asentamiento naval dentro del Distrito , no podemos soslayar el tratamiento de èsta cuestión prioritaria , que algunos impugnamos al denunciar el programa antinacional que se avecinaba al asumir Milei en el 2023 .
Allì anticipamos el plan de entrega de las capacidades soberanas en lo territorial, económico , social, energético, ambiental y militar que en modo acelerado, dañino y agresivo para la Naciòn se iniciarìa y actualmente padecemos.-
Hoy es un deber ciudadano denunciar que el desmantelamiento de la Defensa Nacional y la destrucción del Estado , es parte de un orden internacional que perjudica los intereses históricos y estratégicos de la Argentina y Latinoamèrica ; además de representar , comunicacionalmente , un modelo perverso , fraudulento, violento y falaz.-
Es que las políticas y programas de un Estado soberano son incompatibles con mentes, personas y proyectos comprables y/o desquiciados, ya que están fuera del comercio y de la torpe e inaplicable ley de la oferta y la demanda , que no debe dañar la defensa de los bienes materiales, morales y espirituales de la argentinidad
Pero , fundamentalmente, este plan libertario violento y retardatario en lo interno pero débil y sumiso en sus relaciones internacionales con EE. UU. , la derecha israelí, el FMI y corporaciones afines, es altamente riesgoso e incompatible con nuestra voluntad soberana, creando actual estado de indefensión frente a hipótesis de agresión y/o conflicto externo.
El estado de cosas creado es gravísimo para la protección de nuestra supervivencia como Naciòn , posibilitando la inconcebible desintegración o balcanización de nuestra Patria .-
El camino , entonces, para la ciudadanía es el de la unidad o -al menos- de coincidencia mayoritaria para motorizar urgentemente ,en el marco de la Democracia Real y no simplemente formal, todas las herramientas constitucionales, convencionales , legales y políticas, guiadas a evitar daños mayores e irreparables , mediante acciones y un programa alternativo que recupere la dignidad nacional perdida , la vocación y desarrollo de nuestro proyecto emancipatorio como país y un alineamiento exterior consistente que proteja tales fines.-


