Por Diario26.-

Las escuelas cerradas en 2020 y una lenta reapertura, hizo que todo se degradara mucho más. El 72% de los chicos terminaba la secundaria sin los saberes suficientes en matemática. La estrategia educativa pandémica, coinciden los expertos, recrudecerá esa debacle educativa.

Todavía no hay datos oficiales. Recién llegarán el año que viene cuando se publiquen los resultados de las pruebas Aprender que se tomarán en diciembre. Pero el corolario es evidente: menos aprendizajes y más disparidad entre alumnos aventajados y pobres, entre quienes se pudieron conectar con la escuela y fueron acompañados por sus padres y quienes no tuvieron esa posibilidad.

“En términos generales, lo que reportan familias y docentes de todo el país es que se perdieron muchos aprendizajes. Muchos saberes esperados no se lograron y estos dos años van a dejar secuelas. Se necesitarán recomponer las trayectorias escolares. Ya veníamos de un sistema educativo con grandes problemas de calidad en los aprendizajes, en especial en los sectores más desfavorecidos. Todo indica que estos problemas se van a acentuar”, dijo Melina Furman, doctora en educación y profesora de la Universidad de San Andrés.

Otra variable de influencia: la edad y la consecuente autonomía. “Va a estar muy segmentado el aprendizaje en niños y adolescentes. Cuanto más chicos, menos saberes. El nivel más perjudicado fue el inicial claramente y el primer ciclo de primaria. Antes de la pandemia ya había chicos que terminaban el primer ciclo sin saber leer ni escribir. En el conurbano hay pibes con 9 o 10 años que todavía no están alfabetizados y eso se multiplicó de forma tremenda en estos dos años”.

Esa es una de las problemáticas que se está observando. Tras un año sin presencialidad, los maestros se reencontraron con chicos con aprendizajes disímiles. En segundo o tercer grado hay alumnos que ya leen y escriben con fluidez mientras que hay otros aún no alfabetizados. El otro escenario traumático se dio en los saltos de nivel: adolescentes que empezaron la secundaria en pandemia todavía tienen dificultades para incorporar los hábitos de “ser estudiante”, de adaptarse a las rutinas y los tiempos de estudio.

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