
A pocos días de que el Senado de la Nación debata y vote el proyecto que recorta y restringe el régimen de Zona Fría, el intendente de General Alvarado, Marcelo Ianantuony, lanzó una advertencia contundente: si se elimina o reduce este beneficio, el costo del gas residencial y público se duplicará, con un impacto directo y severo sobre las familias, los comercios y los centros de salud de la región.
“Sin Zona Fría, la boleta de gas se va al doble. No es un aumento leve, es una suba que golpea el bolsillo de todos, y más en invierno, cuando el consumo es indispensable para calefaccionar las casas, las escuelas y los hospitales”, explicó el jefe comunal, en declaraciones que difundió a través de sus redes y medios locales.
Según detalló, la medida impulsada por el Poder Ejecutivo nacional, que ya tuvo media sanción en Diputados, busca limitar el beneficio solo a la Patagonia, la Puna y Malargüe, dejando afuera a casi todos los municipios de la provincia de Buenos Aires, incluidos los del Atlántico y el sudoeste bonaerense, donde las temperaturas bajas son frecuentes durante gran parte del año.
“Esto no es solo un tema de economía: afecta la calidad de vida. Las familias que ya llegan con dificultades a fin de mes van a tener que elegir entre pagar la luz, el gas o la comida. Y lo que es más grave: los hospitales y centros de salud, que consumen grandes volúmenes para mantener la calefacción y el funcionamiento de equipos médicos, van a ver crecer sus gastos hasta el punto de comprometer servicios esenciales”, alertó Ianantuony.
El intendente apuntó directamente a los senadores nacionales, a quienes pidió que escuchen a la gente y no respondan a intereses partidarios: “Tienen que legislar a favor del pueblo, no del gobierno de turno. Vienen a representar a los ciudadanos, no a cumplir órdenes desde arriba. Si aprueban esto, están condenando a miles de personas a pasar frío y a tener más dificultades”.
Recordó que la Zona Fría se creó para compensar las condiciones climáticas adversas y garantizar el acceso a un servicio básico, y que su ampliación en 2021 incluyó a distritos que cumplen con todos los requisitos climáticos y geográficos. “No es un regalo, es un reconocimiento a la realidad que vivimos cada invierno”, sostuvo.
Desde distintos municipios bonaerenses, intendentes y organizaciones sociales ya se han sumado al reclamo, con acciones como el “frazadazo” frente al Congreso, juntadas de firmas y declaraciones de los concejos deliberantes, para pedir que el Senado rechace o modifique la iniciativa y mantenga el beneficio tal como está vigente actualmente.
Ianantuony cerró reiterando que la decisión que se tome en las próximas horas definirá el bienestar de millones de personas: “Es una prueba de fuego para la política. Que cada legislador asuma la responsabilidad de lo que vote, porque las consecuencias las vamos a pagar todos nosotros”.




