
La Selección Argentina consiguió una trabajada clasificación a los octavos de final del Mundial 2026 luego de imponerse por 3 a 2 ante Cabo Verde en un encuentro cargado de emociones. Tras el partido, el capitán Lionel Messi dejó de lado la euforia por el triunfo y realizó un análisis sincero del rendimiento del equipo.
El rosarino, que abrió el marcador con un verdadero golazo, reconoció que el seleccionado nacional sufrió más de lo esperado y remarcó que en esta instancia del certamen no existen rivales sencillos.
“Sabíamos que iba a ser difícil, nadie te regala nada”, expresó Messi al finalizar el encuentro, dejando en claro que el plantel es consciente de que deberá elevar su nivel para seguir avanzando en la Copa del Mundo.
El capitán también asumió responsabilidades por los errores cometidos durante el desarrollo del partido, en el que Argentina llegó a estar contra las cuerdas antes de reaccionar y conseguir la clasificación con una gran muestra de carácter.
Ahora, la Scaloneta ya pone la mira en los octavos de final, donde tendrá un nuevo desafío frente a Egipto. El cuerpo técnico buscará corregir las falencias defensivas exhibidas ante Cabo Verde, mientras el plantel confía en recuperar su mejor versión para continuar soñando con el bicampeonato mundial.
Con la jerarquía de Messi como bandera y un grupo que nunca baja los brazos, Argentina sigue en carrera. Sin embargo, las palabras del capitán reflejan el mensaje puertas adentro: en un Mundial, cada partido es una final y ningún rival concede ventajas.




