
Los concejales Carlos Gabbarini y Andrea Vogel presentaron una iniciativa mediante la cual solicitan al Municipio la implementación de un plan de limpieza y desobstrucción de bocas de tormenta, sumideros y desagües pluviales en distintos sectores de la ciudad.
La propuesta busca reforzar las tareas de prevención ante las proyecciones y análisis climáticos que anticipan la posibilidad de precipitaciones de importante intensidad durante los próximos meses, en un contexto en el que el fenómeno de El Niño puede generar modificaciones en los patrones habituales de lluvias.
El fenómeno de El Niño se produce como consecuencia de un calentamiento anómalo de las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial y puede generar alteraciones en la circulación atmosférica, con repercusiones sobre las condiciones meteorológicas de distintas regiones del planeta.
Frente a este escenario, los concejales consideran fundamental anticiparse y fortalecer el mantenimiento de la infraestructura pluvial, especialmente en aquellos sectores que históricamente presentan dificultades de escurrimiento.
“Tenemos que prepararnos antes de que lleguen las lluvias”
Al respecto, Carlos Gabbarini manifestó: “Estamos frente a un escenario climático que requiere que seamos previsores. Las proyecciones y los análisis climáticos indican que durante los próximos meses existe la posibilidad de que se registren episodios de lluvias intensas y tenemos que prepararnos con anticipación. No podemos esperar a que el agua se acumule en las calles para empezar a buscar soluciones. La limpieza de los desagües debe hacerse antes”.
Gabbarini destacó además que: “Las bocas de tormenta y los sumideros constituyen una parte fundamental del sistema de drenaje urbano, pero su capacidad de respuesta disminuye considerablemente cuando se encuentran obstruidos por hojas, ramas, tierra o residuos”.
Por su parte, Andrea Vogel señaló: “El fenómeno de El Niño es un factor que debemos tener en cuenta a la hora de planificar las tareas de mantenimiento de nuestra ciudad. Si las proyecciones climáticas nos advierten sobre la posibilidad de lluvias intensas durante los próximos meses, tenemos que actuar preventivamente”.
“La prevención es fundamental. Una tarea de limpieza puede parecer sencilla, pero puede contribuir a reducir los anegamientos, facilitar el escurrimiento del agua y evitar inconvenientes para los vecinos, sus viviendas y comercios”, sostuvo Vogel.
El proyecto solicita que el plan priorice los sectores con antecedentes de anegamientos o dificultades de escurrimiento, entendiendo que mantener despejados los sistemas de drenaje constituye una medida necesaria para mejorar la capacidad de respuesta de la ciudad ante episodios de precipitaciones intensas.
“La lluvia no la podemos evitar, pero sí podemos trabajar para que la ciudad esté mejor preparada para recibirla. Anticiparnos y mantener la infraestructura en condiciones también es cuidar a nuestros vecinos”, concluyeron los concejales.




