
El Gobierno nacional dispuso la disolución y liquidación del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas (IOSFA). La decisión quedó formalizada mediante el Decreto 1286/2026, publicado este miércoles en el Boletín Oficial, que establece el inicio del proceso y prevé la transferencia de parte del personal a la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA).
La normativa establece que el Ministerio de Defensa designará al administrador responsable de llevar adelante la liquidación del IOSFA. A su vez, el directorio de la nueva entidad deberá definir qué puestos necesita cubrir y determinar qué trabajadores del organismo saliente serán incorporados para garantizar el funcionamiento de la cobertura médica.
El decreto también contempla la situación de los empleados que no sean transferidos. En esos casos, el administrador deberá evaluar su condición laboral y adoptar las medidas correspondientes, de acuerdo con las normas que regulan cada situación.
La reestructuración se produce en medio de una profunda crisis financiera que afecta la atención médica de los afiliados. A comienzos de octubre, el Gobierno de Javier Milei anunció que utilizaría fondos del Tesoro nacional para afrontar una deuda de $210.000 millones de la obra social, mediante acuerdos con unos 2.000 proveedores y prestadores de servicios de salud.
La falta de pago había comprometido la atención médica de los beneficiarios y mantenía prácticamente paralizadas las prestaciones de numerosos establecimientos y profesionales. Entre los acreedores se encuentran clínicas, farmacias, laboratorios, asociaciones profesionales, proveedores de prótesis e insumos médicos y prestadores particulares.
Se estima que alrededor de 30 grandes acreedores concentran una parte importante de las obligaciones pendientes, aunque el pasivo alcanza a un universo más amplio de entidades y trabajadores del sistema sanitario.
La reorganización también se da tras la renuncia, en septiembre, del coronel retirado Ariel Guzmán, quien estaba a cargo de la estructura residual del IOSFA y trabajaba en el proceso de liquidación del organismo.
Con el nuevo decreto, el Ejecutivo formalizó el inicio de la disolución del instituto y estableció los mecanismos para organizar la nueva estructura, definir la transferencia de trabajadores y resolver la situación del personal que no continúe en la OSFA.





