
El secretario general de la Federación de Sindicatos Municipales Bonaerenses (FESIMUBO), Hernán Doval, marcó un punto de inflexión en la relación con las autoridades comunales al declarar el estado de alerta y movilización de la organización, y lanzar fuertes cuestionamientos a los jefes comunales de la provincia de Buenos Aires, especialmente a aquellos pertenecientes al peronismo. El dirigente sindical no se guardó nada y apuntó directamente a la situación salarial de los trabajadores municipales.
“Lo que reclamo a los intendentes, tengan el color político que tengan, y sobre todo a los peronistas, que están en una contradicción, es que están pagando salarios de hambre a los trabajadores municipales”, sentenció Doval. Según su análisis, los ingresos del sector se han desvalorizado fuertemente: o no hubo recomposiciones, o los aumentos otorgados quedaron muy por debajo de la inflación, generando un deterioro constante del poder adquisitivo.
La preocupación de la Federación también se extiende hacia el inmediato futuro financiero de las comunas. Doval advirtió sobre riesgos concretos en el pago de los aguinaldos, una alerta que surgió también tras declaraciones del secretario de Gobierno provincial, Carlos Bianco, quien ya había señalado posibles dificultades en este sentido. Ante este panorama, el dirigente reclamó con urgencia la convocatoria al Consejo del Salario Municipal bonaerense y apuntó contra la cartera laboral de la provincia: “El responsable de convocar a la mesa de negociación es el Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires, que no termina de accionar”, cuestionó.
En su exposición, el titular de FESIMUBO también fijó posición respecto a la gestión de los servicios públicos. Consultado sobre la municipalización de la recolección de residuos y tras evitar polémicas con Pablo Moyano, reiteró su rechazo a cualquier forma de privatización. “No estoy de acuerdo con la privatización de los servicios públicos y el lucro de la empresa privada, que el Estado a lo mejor se lo podría ahorrar”, sostuvo, destacando el respeto por todos los trabajadores del rubro, sean municipales o de firmas privadas.
Frente al escenario económico general, Doval llamó a la unidad de todo el movimiento obrero contra las medidas del Gobierno nacional. “Tenemos que estar unidos en contra de las políticas de hambre de Milei, Caputo, Sturzenegger y Adorni”, expresó. En esta línea, también se refirió a la crítica situación de los trabajadores de la salud municipal, quienes preparan movilizaciones en los próximos días por la fuerte desfinanciación del sistema sanitario local, sumada a la falta de insumos que antes cubrían programas nacionales y que hoy recaen sobre los distritos.
Para el dirigente, el problema de fondo es el asfixio financiero que sufren los municipios: “Hay presión sobre los presupuestos municipales y además presión de demandas sociales. Están siendo totalmente asfixiados desde la recaudación nacional y la coparticipación”, explicó. Y cerró con una advertencia por el impacto inflacionario: “Nadie recuperó los tres primeros meses de inflación de Milei, que fueron casi del 70%. Si no se discute esto, la situación se va a poner muy dura en la calle”, concluyó.





