
El fin de semana largo por el feriado en conmemoración al general Martín Miguel de Güemes dejó un balance muy por debajo de las expectativas en Mar del Plata. La ocupación hotelera no alcanzó el 35%, un registro que contrasta fuertemente con los números habituales para esta fecha, y que según los actores del sector turístico responde a una combinación de factores climáticos, deportivos y económicos que frenaron la llegada de visitantes.
Empresarios hoteleros, dueños de locales gastronómicos y martilleros inmobiliarios coincidieron en calificar el movimiento turístico como “muy bajo y lejos de lo proyectado antes del feriado”. Las proyecciones iniciales estimaban una ocupación superior al 60%, pero la realidad fue muy distinta: las reservas se desplomaron en los días previos y la afluencia de gente en las playas, avenidas comerciales y centros de ocio fue mínima durante los cuatro días de descanso.
Tres razones principales explican este resultado negativo. Por un lado, el mal tiempo que acompañó todo el fin de semana: lluvias intermitentes, vientos fuertes y temperaturas bajas alejaron a quienes planeaban disfrutar de las actividades al aire libre, el principal atractivo de la ciudad balnearia. Por otro lado, el inicio del Mundial de Fútbol captó la atención de gran parte del público, que optó por quedarse en sus localidades de origen para seguir los partidos, en lugar de viajar. Y como factor determinante, la pérdida continua de poder adquisitivo de las familias argentinas: el aumento de precios en transporte, alojamiento y comidas hizo que muchos decidieran posponer o cancelar sus viajes, ante la dificultad de asumir esos gastos.
El impacto no se limita solo a los números de este fin de semana. Según advirtieron desde las cámaras que nuclean al sector, en los últimos dos meses ya cerraron sus puertas alrededor de 40 locales vinculados al turismo —entre restaurantes, bares, locales de venta de artículos de playa y pequeños alojamientos—, afectados por la baja demanda y la dificultad para mantener los costos operativos. “Es una situación crítica: cada feriado que pasa con resultados así, se complica más la supervivencia de los emprendimientos que viven del turismo”, explicó un representante de la Asociación de Hoteleros y Empresas Turísticas de Mar del Plata.
Los martilleros inmobiliarios también señalaron que la demanda de alquileres temporarios cayó más del 50% en comparación con el mismo periodo del año anterior. “Hay propiedades que estuvieron vacías todo el fin de semana, cuando en otras temporadas se reservaban con semanas de antelación”, indicaron.
Desde el sector, ya se preparan para los próximos feriados y la temporada invernal, pero advirtieron que sin medidas que ayuden a contener los precios y reactivar el poder de compra, la situación podría empeorar. “Mar del Plata vive del turismo, y si la gente no puede viajar, toda la cadena se resiente. Necesitamos respuestas para no seguir perdiendo fuentes de trabajo y emprendimientos”, concluyeron los referentes del rubro.






