
El Colegio de Psicólogos de la provincia de Buenos Aires pidió fortalecer las políticas públicas de prevención, aumentar la inversión y garantizar un mayor acceso a la atención profesional. En 2025 se registraron 5.209 muertes por suicidio en el país.
El aumento de las muertes por suicidio volvió a poner en el centro de la agenda la necesidad de reforzar las políticas de prevención y asistencia en salud mental. Frente a este escenario, el Colegio de Psicólogos de la provincia de Buenos Aires reclamó una mayor intervención del Estado, con más recursos destinados a la prevención y un acceso más amplio a profesionales especializados.
Según los datos consignados en el informe, durante 2025 se registraron 5.209 muertes por suicidio en Argentina, una cifra que genera preocupación entre especialistas y organizaciones vinculadas a la salud mental.
Desde el Colegio de Psicólogos bonaerense señalaron que la prevención no debe limitarse a la atención de las personas que atraviesan una situación de crisis, sino que debe contemplar estrategias sostenidas en el tiempo. En ese sentido, plantearon la importancia de desarrollar políticas públicas que permitan detectar tempranamente situaciones de riesgo y facilitar el acceso a tratamientos psicológicos.
Los profesionales también remarcaron la necesidad de fortalecer los equipos de salud mental y mejorar las condiciones para que la población pueda recibir atención de manera oportuna. La falta de acceso a profesionales, las dificultades económicas y las barreras existentes dentro del sistema sanitario pueden convertirse en obstáculos para quienes necesitan asistencia.
La prevención como eje
Para los especialistas, abordar el suicidio requiere una estrategia integral que involucre al sistema de salud, las instituciones educativas, las familias y la comunidad. La detección de señales de alerta y la posibilidad de pedir ayuda a tiempo constituyen elementos centrales de cualquier política preventiva.
En este contexto, el reclamo de los psicólogos bonaerenses apunta a que la salud mental tenga un lugar prioritario dentro de las políticas sanitarias. La inversión en profesionales, programas de prevención y dispositivos de atención permitiría ampliar las posibilidades de acompañamiento para las personas que atraviesan situaciones de sufrimiento psíquico.
El suicidio constituye un problema complejo que no puede explicarse por una única causa. Por eso, los especialistas sostienen la importancia de evitar enfoques simplificados y de generar espacios de escucha y atención accesibles para la población.
Los 5.209 casos registrados durante 2025 vuelven a poner de manifiesto la dimensión del problema y la necesidad de sostener acciones preventivas. Para los profesionales, el desafío consiste en avanzar hacia un sistema que no solo intervenga ante las emergencias, sino que también pueda anticiparse, detectar situaciones de riesgo y garantizar acompañamiento.
Ante una situación de crisis o riesgo inmediato, es importante recurrir a los servicios de emergencia de la localidad o acudir al centro de salud más cercano.





