
Dos trenes de pasajeros de alta velocidad han chocado este miércoles a primera hora entre Yébenes y Urda, en Toledo. La colisión entre el AVE y un Iryo se ha producido en torno a las 8:54 de la mañana, en el kilómetro 118 de la línea Madrid-Sevilla, y ha provocado que hasta cuatro vagones descarrilaran y cayeran por un terraplén.
Las primeras informaciones apuntan a varios heridos y al menos 64 muertos tras la colisión de los dos trenes. Por el momento, se desconocen las causas del choque. Renfe ha habilitado un número de asistencia únicamente a afectados y familiares de víctimas, para que familiares puedan contactar: 900 10 10 20. Desde Iryo, por su parte, han activado su propio teléfono de contacto a los afectados en el 900 001 403. El Servicio de Emergencias 112 de Castilla-La Mancha activado el 900 122 112.
Será la localidad de Urda la encargada de habilitar un pabellón para acoger a los posibles afectados por el accidente ferroviario. La gravedad de los hechos ha hecho que se suspenda la circulación de trenes en toda la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía.
El ministro Óscar Puente ha asegurado en declaraciones a los medios que el centro de control de Atocha tuvo un tiempo “más que suficiente” para subsanar el error que había cometido, al comunicar al maquinista de Renfe que reanudara su marcha con normalidad. La caída del sistema LZB forzó la detención de los trenes que circulaban en un tramo de 63 kilómetros de la línea Madrid-Sevilla.
A las 8:36 horas, el maquinista de Renfe recibió la orden de continuar la marcha con normalidad, una “decisión errónea” según el ministro. Desde ahí y hasta el impacto con el tren de Iryo, el AVE recorre 25 kilómetros en apenas 15 minutos, un tiempo “más que suficiente” para que se subsanase el error.
La Guardia Civil ha interrogado al operario del centro de control que regulaba la circulación en el tramo entre Urda y Los Yébenes en los momentos previos y durante el accidente entre el AVE de Renfe y el tren Iryo en Toledo. Recordemos que el accidente ha dejado al menos 64 muertos y 80 heridos (50 de ellos graves), como ha confirmado el presidente de Castilla-La Mancha, García-Page, en el último balance.
El maquinista de uno de los trenes corrigió al centro de control: “No puede ser marcha normal”
El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha explicado que el accidente ocurrido esta mañana en la provincia de Toledo sucede tras una “decisión errónea” del centro de control, que permitió continuar la marcha al tren de Renfe 2080 pese a haber caído el sistema de seguridad.
La orden se dio a otros trenes afectados por la caída del sistema LZB, a quienes se indicó que continuaran “con normalidad” la marcha, si bien se desconoce por qué el tren de Iryo 6076 no lo hizo. Uno de los maquinistas de los seis trenes detenidos en el tramo afectado tuvo que corregir al centro de control y le informó de que la marcha no podía ser normal, sino “a marcha vista”, es decir, con extrema prudencia y a velocidad reducida para poder ver lo que tiene adelante.
El centro de control le dio la razón, pero no corrigió la orden dada al AVE de Renfe, que terminó chocando contra el Iryo.





